Los conoces, probablemente no sabías que se comían, o si lo sabias no te hubieras animado a probarlos, Veni a probar Escargot. ¿Sabes que sabor tiene un habitante de tu jardín cocinado a la francesa? Entra a esta nota y descubrí porque no hay que tenerle tanto miedo.



#Descubrí

Antes de volcarnos de lleno a la experiencia, aprendamos juntos como a alguien se le ocurrió cocinar este plato y transformarlo en uno de los platos emblema de la cocina francesa: Escargot es la palabra francesa, para llamar a los caracoles de tierra. Este peculiar plato se impuso en la región de Borgoña durante el siglo XIX. Con el avance de las industrias, se volvió cada vez más difícil encontrarlos. Existen varios tipos de caracoles aptos para el consumo humano.


Escargot


#Proba

Los conoces, cada vez que llueven salen para arruinarles el jardín a tu vieja. Probablemente si sos varón te resultaban fascinantes de chico, tanto cuidarlos, como en algunos casos pisarlos. Al contrario, si sos mujer seguro les tenías un poco de impresión.

En París uno de los platos más clásicos y difundidos es el Escargot. Estamos hablando de caracoles de pasto. Leíste bien, en una de las ciudades más sofisticadas del mundo entendieron que además de parecer desagradables funcionan bien salteados en manteca, con ajo y perejil. Preparados correctamente funcionan como pequeñas gemas de sabor en su caparazón, listas para darte una experiencia única.

  • Ahora bien, ¿Tienen mal sabor o huelen raro?

Te soy honesto, son preguntas que uno mismo se hace junto con ¿Por qué estoy haciendo esto? La verdad es que podés dejar los prejuicios, ya que tanto el ajo como el perejil tapan cualquier olor que pudiera hacerte dudar de probarlos. El sabor es un capítulo aparte, porque el sabor es muy a caracol, tal vez podría decirte la clásica tienen sabor a pollo, pero no. Tal vez el sabor que más se aproxima sea el de una albóndiga con una textura más gomosa y salada.


#¿Apto Sobremesa?

Si, siempre y cuando los consigas a buenos precios. Es fácil pecar de turista y pagar cualquier cantidad de euros por ellos. Un plato de seis caracoles debe salirte más o menos un euro por unidad.

En el bodegón clásico “Le Bouillon Chartier” te sirven el plato a ese precio como entrada, más una jarra de agua y una copa de vino de cortesía. Como siempre la recomendación es que si llegas a viajar no te quedes solo en los macarones, o los eclaires, anímate a probar otro excelente ejemplo de tradición culinaria francesa.


#Info

Le Bouillon Chartier



 



Ya llegaste a París, conociste la ciudad. Si no lee esta nota. Te vas a encontrar con muchos mitos sobre la ciudad luz. Que la gente es una mierda, que es más cara que el resto de las ciudades. Que está llena de turistas en todas partes a las que vas. ¿Queres conocer la verdad? Pasa y entérate cuales de todos los mitos son ciertos dentro de París, la ciudad más europea de Europa.


La verdad es que una vez que llegues a Paris te vas a dar cuenta que existe Europa, existen sus países y aparte esta Paris. Este es un comentario que los argentinos entienden como uno de los grandes prejuicios que hay sobre ella, existe la idea de que Argentina es la más “europea” de las naciones latinas. Bueno, Paris es la más “europea” de las capitales de Europa, sin ninguna duda.

Mito parisino N°1, la gente es una mierda:

Mentira, allá tenes que entender que hay ciertos protocolos y modos que probablemente no se repitan en ninguna parte del mundo. No podes simplemente acercarte a alguien y hablarle, el francés no funciona así. Esta es la fórmula mágica para hablar con el parisino promedio: Buenos días + Perdón la molestia + ¿Hablas mi idioma? + Mensaje + Gracias. Si, así tenes que manejarte, ¿rompe las bolas? Si, pero si te adaptas vas a ver que todos terminan siendo bastante simpáticos. No esperes el calor latino, pero no hay parisino jodido, además todos por ley, están bien vestidos.

Mito parisino N°2, la ciudad es más cara:

Verdad a medias, porque, por un lado, la ropa cuesta más, la comida es más cara, pero las atracciones no tanto. Pero, aunque todo cuesta un par de euros extra, podes encontrar cosas que en ciudades como Roma o Madrid no, eso hablando de ropa o cosas. La comida, es un poco más cara, no te lo voy a negar, pero llena, aun la más barata. La comida en Paris llena ya sea una crepe o pollo. El estómago siempre va a estar feliz.

Mito parisino N°3, está llena de turistas:

Inevitable y triste realidad, prepárate para hacer colas o sentir lo que el transito constante de gente se siente. Imagínate un parque de diversiones un sábado, pero en vez de atracciones es solo la ciudad. Abundan los contingentes de asiáticos, grupos de 30 personas en promedio. Hay latinos, pero no te va a resultar tan común cruzarte con alguien de tu país.

  • Estos fueron 3 pequeños mitos sobre París